A algunas personas les toca nacer dos veces en su vida. Nuestra mamá es una de ellas.
Contamos con una gran red de apoyo y sabemos que en conjunto podemos lograr que mi mamá nos vuelva a hablar y abrazar. Estamos llenos de gratitud y esperanzados con ayudarla a recuperarse por completo.
A algunas personas les toca nacer dos veces en su vida. Nuestra mamá es una de ellas.
Nuestra mamá, Ceci Medina, dedicó la mayor parte de su vida a darle terapia a niños con problemas de lenguaje y autismo, y de esta forma logró tocar muchos corazones y familias. Hoy es ella quien requiere ser esa “niña” que, con el mismo amor que daba a otros, reciba ayuda para volver a hablar y abrazarnos.
Nosotros:Ana Ceci, Pepe y Ximena, sus tres hijos, la ingresamos al hospital para que le realizarán una cirugía de cadera (que por suerte fue exitosa). Sin embargo, en alguna parte del proceso que aún no ha quedado clara, ella sufrió de un infarto cerebral. Después de varias horas en el cuarto sin que lograra poder comunicarse con nosotros, los doctores decidieron realizarle una resonancia magnética para descartar que hubiera algún daño cerebral. Los resultados indicaron que sí había registro de un evento cerebrovascular del lado derecho y que ese daño había sucedido en la zona del cerebro que nos capacita con la movilidad.
En ese momento sentimos un dolor inexplicable, porque supimos que su vida había cambiado por completo de un momento a otro. Todo el equipo de doctores que tuvieron que involucrarse nos han dicho que lo que vemos ahora no es la fotografía final que todos tendremos de nuestra mamá, porque el infarto sucedió en una pequeña porción de su cerebro y tiene una gran probabilidad de restablecer la movilidad de su cuerpo y eventualmente recuperar el habla. Estamos optimistas con las valoraciones médicas, pero sabemos que para que esto sea posible además de mucha paciencia y trabajo en equipo se requieren de muchos cuidados intensivos (como mínimo 6 meses).
Nuestra mamá no tiene movilidad en la mitad de su cuerpo y acciones como deglutir no le son posibles por ahora, esto hace que tenga una sonda nasogástrica para que pueda recibir tanto el alimento que le permite nutrirse y evitar que perdida de masa muscular por la inmovilidad, como medicamentos que deben ser administrados vía oral.
Como parte de todo este proceso tendremos que hacerle estudios de manera regular para ver el avance de su cerebro y prevenir que se suscite otro infarto cerebral. Necesita recibir terapias diarias para que su cerebro despierte en el menor tiempo posible y que de esta forma evitemos que el daño cerebral sea irreversible. Todos estos cuidados que los médicos nos han explicado serán necesarios al menos durante un año, por lo que necesitamos ayuda de cada uno de ustedes ya que son cuidados costosos que se requieren mantener en un gran periodo de tiempo.
Sabemos que contamos con una gran comunidad y red de apoyo y que en conjunto podemos lograr que Ceci, nuestra mamá, regrese a abrazarnos, hablarnos (su actividad favorita) y a ser la persona amorosa y cariñosa que todos los que la han tenido cerca, conocen.